Involúcralos
Si involucras a tus hijos en la planeación de la comida, las compras y la preparación, se interesarán en el proceso, aprenderán haciendo y estarán más interesados en comer. Además tendrán una sensación de satisfacción al participar activamente en el proceso.
Ten refrigerios saludables a la mano
Los niños comerán lo que encuentren en su casa. Por lo tanto, planea los snacks a los que tus hijos tendrán acceso. Algunas ideas son: galletas integrales, palomitas naturales, botellitas de agua simple, frutas y verduras picadas o ralladas, frutas y verduras deshidratadas, baby carrots, pasitas, entre otros.
Mantén la comida rápida y la comida chatarra fuera de tu casa
Haz que la comida chatarra y rápida sea un “de vez en cuando”. Si los niños van a una fiesta o a un parque es válido que disfruten de una pizza, papitas y galletas, pero si eso no lo encuentran en su casa aprenderán que no debe formar parte de su vida cotidiana.


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